Más renovables, menos dependencia y mayor sostenibilidad.

Más renovables, menos dependencia y mayor sostenibilidad.

España necesita aumentar la variedad de fuentes de energía, renovables fundamentalmente, para mitigar su fuerte dependencia externa y reducir la contaminación.

El 86% de la energía primaria consumida en España es importada, lo que convierte al nuestro en un país muy dependiente del exterior. España depende del petróleo, el gas y el carbón del exterior. Estos combustibles, además de contaminantes, serán cada vez más caros y escasos. Hay que reducir la dependencia energética exterior y diversificar las fuentes de energía, apoyando especialmente a las renovables.

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Por otro lado, nuestra electricidad se genera sobre todo en centrales termoeléctricas, nucleares e hidroeléctricas. En cuanto a las energías renovables, a pesar de contar con uno de los sectores más avanzados del mundo, su peso en la producción de energía final no pasó en 2008 del 9%.

Se calcula que en España lanzamos a la atmósfera unos 400 millones de toneladas anuales de dióxido de carbono (CO2), una cifra que convierte en una misión casi imposible el compromiso firmado en el protocolo de Kyoto.

En el aspecto económico, la dependencia externa de unos combustibles que se agotan y se encuentran en manos de unos pocos países es un claro inconveniente para la competitividad. En 2007, las transferencias de riqueza al exterior por importaciones de energía primaria supusieron a la economía española 35.000 millones de euros.

La demanda energética es cada vez mayor, con un ritmo de crecimiento anual del 2,4% en el periodo 2002-2006 (frente a un 3,3% de media mundial). Y aunque la actual crisis económica frene ligeramente esta tendencia, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que a largo plazo continuará al alza. En concreto, los responsables de la AIE consideran que en 2030 se consumirá en el mundo un 50% más de energía que en la actualidad.

La diversificación energética es prioritaria.

En el ámbito europeo, el 55% de energía primaria consumida también procede del exterior. La crisis del gas natural ruso, sufrida hace poco tiempo, que dejó sin suministro a varios países, demostró de manera bastante dura que sin un adecuado mix energético la dependencia hace vulnerables a los países y eso puede colapsar sus economías y, desde luego, eso supone también un impacto a todos los niveles sociales.

El Parlamento Europeo ha aprobado un plan de diversificación energética

  • impulso de la energía solar
  • el apoyo a la creación de nuevas rutas de abastecimiento de gas natural
  • más infraestructuras para albergar gas natural licuado (GNL)
  • impulso de la biomasa
  • fomento de un “debate abierto en la sociedad, sin prejuzgar los resultados, sobre el uso de la energía nuclear

Hay que tener presente que en el Plan Europeo 20 – 20 – 20 los objetivos fijados se pueden calificar de ambiciosos, sin embargo el desarrollo de las tecnologías permite alcanzarlos. Lo fundamental es el respaldo institucional y una clara legislación de apoyo y dinamización de las energías renovables, tanto en España como en el reto de Europa y, por qué no, en todo el mundo.