La energía solar en España y el Objetivo de la Directiva Europea 20-20-20

La energía solar en España y el Objetivo de la Directiva Europea 20-20-20

El 9 del pasado mes de diciembre de 2008, la Comisión de Energía del Parlamento Europeo aprobó una directiva histórica en lo que al impulso de las energías renovables se refiere, se trata de la Renewable Energy Source Directive, más conocida como la Directiva 20-20-20.

El nombre viene derivado de los 3 objetivos, de los 3 retos que la Directiva establece para Europa en el año 2020:

Pla_UE_20-20-20

  • Reducción del 20% en la emisión de gases de los hogares europeos
  • Incremento del 20% en la eficiencia energética de los edificios
  • Utilización del 20% de energías renovables en el total de producción energética europea.

España ante el reto 2020.

20-20-20, esos son los retos establecidos y acordados para el año 2020, pero, ¿cuál es la situación real en estos momentos desde la perspectiva de España?, ¿y cuál es la evolución prevista teniendo en cuenta la situación industrial, económica y política en nuestro país?

A finales del 2008, el consumo de las energías limpias representaba el 7,6 por ciento del total de energía primaria, mientras que la meta era que ese porcentaje alcance el 12 por ciento el año 2012. En España la biomasa y los biocarburantes no llegan al listón que situó el Gobierno en su Plan de Energías Renovables 2005-2010, mientras que tanto la energía eólica como la energía solar fotovoltaica se ha desarrollado mucho.

instalacion_solar_fotovoltaica

Las energías limpias están estancadas. Entre el año 2003 y el 2008, el consumo de energías renovables sólo aumentó 0,8 décimas (pasaron de 6,8 por ciento al 7,6 del consumo total). El resultado es que, “al paso que vamos, el esfuerzo anual para cumplir las metas debería multiplicarse por diez y eso es imposible”, explicó Javier García, miembro de la directiva de la Asociación de Productores de Energías Renovables- APPA.

El lento progreso de las energías renovables –según un informe elaborado por la Comisión Europea– se debe, en parte, a la inestabilidad del apoyo gubernamental, las incertidumbres que generan la complejidad administrativa y las dificultades para la conexión a la red.

De la misma manera, las previsiones sobre la energía fotovoltaica se han superado. Ya hay instalados 3.120MW, cuando la meta para era de 400 MW para el año 2010.

En cambio, los avances no han sido suficientes tampoco en lo que respecta a la producción eléctrica de origen renovable en volumen global. La electricidad verde (eólica, fotovoltaica, minihidráulica, biomasa) fue del 19,7 por ciento, mientras que el objetivo comunitario es del 29,4 por ciento.

El Ministerio de Industria, no obstante, cree que se conseguirán las metas. Y, por otra parte, diferentes agentes sociales piden insistentemente al Ministerio de Industria un mayor reconocimiento público del papel que desempeñan las energías limpias a la hora de conseguir que España reduzca sus emisiones de gases de efecto invernadero. De esta manera la contribución española a la lucha contra el cambio climático será mucho mayor.

El reto 20-20-20 no parece fácilmente alcanzable teniendo en cuenta la situación actual, pero entre todos podemos conseguir que una opinión pública sensibilizada y consciente empuje a la Administración a redoblar sus esfuerzos y su compromiso con las energías limpias y renovables.