Energía solar fotovoltaica

Energía solar fotovoltaica

El Sol es la fuente de energía más abundante, producto de la radiación electromagnética que llega a la Tierra procedente del astro rey. Quizá penséis que no es para tanto y que, con la cantidad de energía que se consume en el Planeta, siempre tendremos escasez. Bien, el mejor ejemplo del potencial de la energía que transmite el Sol se comprende con dos sencillos datos:

a) en primer lugar, que cada año envía a la Tierra cuatro mil veces más energía de la que se consume

b) en segundo lugar, la cantidad de energía solar que recibe la Tierra en media hora es equivalente a toda la energía consumida por la humanidad en un año.

La ventaja comparativa de España sobre otros países, es que no todas las zonas del planeta reciben con la misma intensidad la radiación solar. Las estimaciones de algunos organismos son que en nuestro país se recibe por cada metro cuadrado de suelo unos 1.500 kilovatios/hora de energía cada año.

Puedes usar la  energía solar para calentar agua, para calefacción o para producir energía eléctrica. La energía solar térmica es la que aprovecha los rayos solares  para lograr agua caliente, mientras que la energía solar fotovoltaica genera electricidad a partir de la radiación.

La energía solar térmica funciona a base de acumuladores de agua, un intercambiador de calor y uno o varios colectores. El colector consiste en una superficie que, expuesta a la radiación solar, permite absorber el calor y transmitirlo a un fluido. El agua caliente obtenida de esta manera se utiliza fundamentalmente para sistemas de calefacción.

La energía solar fotovoltaica genera electricidad gracias al proceso de transformación que tiene lugar en las células fotovoltaicas ubicadas en las placas solares. Estas células, que están realizadas en materiales semiconductores, principalmente de silicio, son las encargadas de recoger las radiaciones luminosas y convertirlas en energía eléctrica.

paneles-solaresLa energía que los paneles solares fotovoltaicos producen varía dependiendo, entre otros factores, de la intensidad energética de la radiación que llega a sus células, de la temperatura ambiente, de la cantidad de paneles instalados y de su inclinación. En la energía solar fotovoltaica lo más importante es que la incidencia mis rayos sea perpendicular a la placa y no es necesario que el día sea especialmente caluroso como en el caso de la térmica.

Aprovechar la energía del Sol no es complicado, lo esencial es canalizarla bien y ser eficiente en su uso.